Mientras la vida arde

Mientras la vida arde 
recuerdo los días-no tan lejanos-
donde construíamos en el cotidiano 
la utopía que hoy soñamos

Soñar un un mundo nuevo.
Recordar un mundo viejo.

Recuerdo los días de círculo y palabra,
De hogaza  de pan y queso viejo
Los días de trabajo y juego 

Los días en que lxs humanxs escuchábamos a la tierra, honrábamos al viento y respetábamos el fuego.

Los días en que el agua era sagrada, el cielo brújula y los ciclos naturales custodiaban el tiempo

Los dias de lo sencillo, 
de lo humano, 
de lo humilde, 
de lo honesto.

Vuelvo a esos días 
con la añoranza de quién recuerda lo que un día fue, 
con la esperanza de quién camina lo que será, con la ceguera de quién pretende ver
con la palabra de quién no sabe nada

Una nosaltgia abatidora golpea el pecho. 

La impotencia de ver arder la Tierra y la memoria

El absurdo posado ante los ojos del mundo: guerra, hambre y silencio
Fuego y cenizas 
Soledad y aislamiento 

Y al mismo tiempo, 
traigo y recuerdo los días -no tan lejanos- donde construimos en el cotidiano la utopía que ayer soñamos.

Días de círculo y palabra, 
De hogaza de pan y queso viejo
De trabajo y de juego 

Días donde lo sencillo, humano, lo humilde y lo honesto han teñido el espacio y el tiempo, han teñido el cielo de este templo 

Días en los que a la Tierra se le que nos susurrara sus secretos para recolectar las medicinas, donde hemos honrado y pedido al agua su presencia,clemencia al viento

Días de ver nacer el poder del fuego, testigos del rayo que atravesando el cielo-brújula, cae en la montaña y convierte en muerte lo que un día fue vida

Días en los que el cotidiano está vestido del pulso que cambia el rumbo de la vida

Gracias por ser semilla, raíz, tallo, flor y fruto 

Porque en días en los que el dolor abrasa la esperanza se dibuja en nuestras manos

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *